domingo, 5 de mayo de 2019

Entrada 1 (Antecedentes)





A día de hoy todos los sistemas de monitorización continua de glucosa necesitan ser pinchados bajo la piel. Los distintos modelos disponibles en el mercado necesitan una inserción bajo la piel a través de un pinchador automático que a través de una aguja guía introduce el filamento o sensor. Esta aguja-guía posteriormente se retira y se desecha, quedando el sensor bajo la piel. El transmisor va conectado a este sensor y se sitúa en este caso sobre la piel. En general los sensores de glucosa tienen una duración media de 6-14 días según el modelo (aunque en ocasiones su uso puede ser “alargable”). Generalmente requieren un adhesivo colocado sobre el transmisor para evitar que este pueda desprenderse. El sensor puede colocarse en el abdomen, nalga o brazo según las recomendaciones del fabricante.
Con objeto de aportar información necesaria en la búsqueda de métodos más prácticos y fiables para estudios de base poblacional sobre la diabetes mellitus, en este trabajo se comparan cinco formas de estimar las tasas de prevalencia. Se analizaron datos secundarios de un estudio transversal en una muestra por conglomerados de la población adulta residente en nueve capitales de estados del Brasil, realizado de 1986 a 1988. Los 21 846 participantes originales se clasificaron en diabéticos o no diabéticos de acuerdo con cinco métodos distintos: cuestionario domiciliario de toda la población de la muestra (M1), cuestionario individual de la población seleccionada (M2), medición de glucemia capilar en ayunas > o = 120 mg/dL (M3), cuestionario individual y glucemia capilar en ayunas > o = 120 mg/dL (M4) y cuestionario individual y glucemia capilar en ayunas > o = 200 mg/dL y glucemia capilar 2 horas después de sobrecarga oral de glucosa > o = 200 mg/dL (M5). Se determinó la concordancia entre los cinco métodos por comparación de las tasas obtenidas y empleo del coeficiente kappa. Las tasas de prevalencia de diabetes estandarizadas por edad variaron según el método analizado; con M1 se subestimaron los valores detectados por M2; con M3 se calcularon valores más altos que con M2 excepto en el grupo de edad de 60 a 69 años, y con M5 las tasas fueron más altas que con M4 excepto en el grupo de edad de 30 a 39 años. Según las tasas estandarizadas por edad, M1 detectó 84% de los valores estimados por M2; M2 detectó 91% de los de M3; M3 detectó 70% de los de M4; y M4 detectó 86% de los de M5. Las estimaciones de diabetes previamente diagnosticada fueron 64% y 55% del total estimado por M4 y M5, respectivamente. Los valores kappa fueron iguales a 0,70 o mayores en M1 contra M2, M1 contra M4, M2 contra M4 y M3 contra M4. Dados los resultados de este estudio, se concluye que los cuestionarios usados en M1 y M2 son métodos apropiados para detectar los casos de diabetes mellitus previamente diagnosticados y se recomienda su uso para evaluaciones o planeamiento de servicios de salud. La medición de glucemia en ayunas (M3) como método exclusivo no reportó ventajas sobre el cuestionario individual (M2). Entre los métodos combinados o múltiples, la glucemia en ayunas junto con el cuestionario individual (M4) fue eficiente en relación con M5, que incorpora la glucemia a las 2 horas después de la ingestión de una sobrecarga oral de glucosa.

Es importante saber que en forma de antecedentes utilizaremos como punto de partida un dispositivo para medir los niveles de glucosa en la sangre,el nuevo dispositivo, llamado FreeStyle Libre, de Abbott, está compuesto por un sensor pequeño, del tamaño de una moneda de 2 pesos que se coloca en el brazo y que mide la glucosa en líquido intersticial mediante un filamento que se coloca debajo de la piel y se mantiene en el lugar unido a un pequeño parche adhesivo. Ese parche tiene una vida útil de 14 días, en los que el paciente puede mojarlo, hacer deporte, y cualquier actividad normal sin riesgo de que se salga. Por otro lado está el lector (un dispositivo electrónico, similar a un celular chico) que al acercarlo al sensor escanea el nivel de glucosa en menos de un segundo. Y funciona aún si la persona tiene varias capas de ropa que lo cubren. El parche con el sensor se coloca en la parte posterior del brazo, porque en los ensayos se determinó que ese era el lugar del cuerpo que el dispositivo corría menos riesgo de engancharse con una puerta o ser arrancado accidentalmente.

Finalmente en cuanto a la aplicación móvil partimos de un ejemplo en especial, con iCholesterol el usuario será capaz de registrar el avance o retroceso de los valores de colesterolemia que tiene en su propio cuerpo a través de una gráfica que le permitirá saber si su tratamiento es el adecuado.
Esta aplicación ayuda a establecer una meta para mantener los niveles de colesterol dentro de unos valores saludables con el seguimiento total de sus niveles de colesterol, tanto el bueno como el malo y los triglicéridos.
Si además el usuario ya está tomando medicación para el colesterol, la aplicación incorpora la posibilidad de crear recordatorios para que no se nos olvide tomar nunca la medicación.

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